13 marzo 2012, martes. III semana de Cuaresma
DE LA PALABRA DEL DIA
Pedro se acercó a Jesús y le dijo:”Señor, si mi hermano me ofende ¿cuántas
veces lo tengo que perdonar?”. Mt
18,21-22
¿Cómo vivir esta
Palabra?
Jesús acababa
de terminar el relato de la oveja perdida, cuando Pedro, reflexionando seguramente
sobre la conclusión de Jesús: “El Padre
no quiere que se pierda ni siquiera
uno de estos pequeños”, le pareció
obvio, frente al cuidado del pastor, que
perdonar sólo hasta tres veces era
suficiente. Se apresuró, por ello a pedir aclaraciones, yendo más allá de la
medida común: “Señor: ¿cuántas veces lo tengo que perdonar…hasta
siete veces?
Pedro había
intuido, conociendo cada vez más la lógica de Jesús, que la misericordia de
Dios superaba los límites, aunque generosos,
marcados por la tradición rabínica. Pero aún pensando con mayor amplitud,
Pedro sigue poniendo límites. Y Jesús lo desestabiliza: “No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete”. Con esta expresión Jesús
transforma la antigua forma de venganza de Lamech en una nueva visión del mundo y de las relaciones humanas, donde
triunfa una misericordia sin igual, ¡ilimitada!
¡Dios perdona
siempre! Y es bueno recordar que la deuda contraída con Él es
infinitamente más grande que la que las
personas pueden haber contraído con nosotros.
Hoy, al entrar en mi corazón, me
imaginaré cerca de Jesús, en su abrazo de misericordia. En este abrazo pondré
también a quienes esperan mi perdón.
¡Señor, dame un corazón bueno, que sepa perdonar como Tú me perdonas!
Versos
de un histórico de la ciencia y de la tecnología
Mis manos, cerradas como puños de
odio y de violencia, ante Ti, Señor, las abro, pon en ellas tu ternura. Mis
manos, Señor, las abro: espero tu
perdón.
Charles Singer